March 26
No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida
que te puebla y te rodea con millones de propuestas. Si estuvieras atento al
presente que es donde sucede la vida porque el pasado fue y nunca será, vivirás
esta vida como lo que es: una aventura constante, por eso debes estar siempre
atento y no distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares,
montañas, ríos.
Además no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante
lo que quiero hacer, y gracias a la soledad, me conozco, algo fundamental para
vivir. No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo
que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu
cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita
cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que
alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que
llamas problemas son lecciones.
No perdiste a nadie, el que murió simplemente, se nos adelantó, porque para
allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién
podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado
te espera gente maravillosa, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas,
y nos aleja por que nos hace desconfiados.
Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente
condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser
será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso,
sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y
sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida.
Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti
debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los
demás.
Recuerda a Jesús: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Reconcíliate contigo,
ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de
Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.
Además, la felicidad no es un derecho sino un deber, porque si no eres feliz,
estás amargando a todos los que te aman. Un solo hombre que no tuvo ni talento
ni valor para vivir, mandó a matar seis millones de hermanos judíos.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que
sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las
flores de la primavera, entre tantas maravillas.
Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te
gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo
sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas… Y si le ganas, serás humilde, más
agradecido, por lo tanto fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa,
la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante
profundamente, como debe ser.
No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño
será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo
seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza
y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida.
Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo
amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría
pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia,
pero por cada bomba hay millones de caricias que alimentan la vida